Toldos en tracción

Para proteger del sol o de la lluvia una veranda grande, una pérgola existente o un techo de vidrio, existen los toldos veranda.

Sus ventajas son numerosas: fáciles de instalar, con apertura y cierre prácticos mediante guías y con el sistema motorizado de serie, protegido por el cofre junto con la lona. Para quien no soporta las fastidiosas “sacudidas” puede quedarse tranquilo: la lona se mantiene siempre perfectamente tensa gracias a los muelles de gas integrados en las guías.

La resistencia de los toldos veranda es a prueba de intemperie y rayos UV. El toldo se mantendrá en perfectas condiciones durante muchos años: las estructuras son de aluminio extruido y lacado, con tratamiento especial de fijación y tornillería de acero inoxidable.

Si crees que la claraboya o el techo son demasiado planos para nuestros toldos veranda, hay que tener en cuenta que el modelo Zerogradi ha sido creado para funcionar con cualquier inclinación.