Grandes cristaleras

Un cerramiento acristalado enmarca la naturaleza, el paisaje y el jardín como un cuadro vibrante. El cuadro cambia con el correr de las estaciones: admíralo en las condiciones ideales de temperatura y luz.

Los toldos para cerramientos acristalados de Gibus otorgan una protección calibrada y perfecta, resguardando de la luz del sol, así como del mal tiempo. También resisten fuertes ráfagas de viento, ya que se prueban según la norma europea UNI EN 13561.

¡Cuántos modelos! Entre los toldos para cerramientos acristalados, de diferentes tamaños, se ubican los toldos verticales, con cofres de sección cuadrada o redondeados, que contienen y protegen la lona. Si están equipados con brazos de punto recto, permiten regular la cantidad de luz que se deja filtrar en el interior.

Incluso los toldos extensibles se pueden utilizar para los cerramientos acristalados. El cofre alberga la lona y los brazos extensibles. Con los brazos se regula la inclinación del toldo, regulando la sombra y la luz.

Instalar la protección de una pérgola frente a un cerramiento acristalado amplia el espacio para vivir al aire libre. Si se trata de una pérgola bioclimática, que regula naturalmente la temperatura y luz, el espacio se vive todo el año.

Todas las cubiertas para cerramientos acristalados tienen en común los materiales altamente resistentes a los agentes atmosféricos, como el aluminio lacado y la funcionalidad de mecanismos de accionamiento, en versión manual o motorizada.